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Cómo encontrar Trabajo en Navidad





La Navidad es la época del año en la que más dinero se gasta... ¡o en la que más se puede ganar! Y es que, en estas fechas las tiendas, grandes superficies, supermercados o restaurantes demandan personal para afrontar su campaña navideña. El único requisito general es tener 16 años cumplidos y, si eres menor de 18 años, contar con la autorización de tus padres para trabajar. ¿Preparada?


Descubre los trabajos que puedes pillar en navidades
LOS 6 TRABAJOS MÁS DEMANDADOS

1. Papá Noel o Rey Mago: Algunos centros comerciales contratan a jóvenes con dotes interpretativas para disfrazarse de Santa Claus o Rey Mago. •Puedes ganar: 6 e aprox. por hora. Si quieres participar en la cabalgata, contacta con los organismos oficiales de tu comunidad.

2. Empaquetadora: Para envolver y hacer paquetes de regalo en tiendas. •Puedes ganar: 6 e aprox. la hora.

3. Reponedora: Para rellenar las estanterías con los productos que se agotan. En tiendas de moda, también tendrás doblar y ordenar la ropa. •Puedes ganar: 6 e aprox. por hora.

4. Azafata/ Promotora: Sobre todo, en los supermercados y grandes superficies, para presentar productos de promoción –un nuevo juguete, un perfume, un videojuego, etc...– a los clientes. •Puedes ganar: alrededor de 6 e por hora trabajada.

5. Camarera de restaurante: Los restaurantes y hoteles demandan personal extra para hacer frente a las cenas y comidas de empresa que se celebran, sobre todo, en diciembre. •Puedes ganar: 6,50 e aprox. la hora, y si trabajas 4 horas, te pueden llegar a pagar unos 27 e aprox. En hoteles y restaurantes de lujo, puedes llegar a cobrar 40 e por una cena y ganar casi 800 e mensuales.

6. Camarera en Nochevieja: Posiblemente, ésta sera la forma más rápida de ganar un buen pellizco en un sólo día. El trabajo no es otro que poner copas tras una barra y, en algunos casos, también recoger vasos y cargar las cámaras de bebidas. Recuerda que debes ser mayor de 18 años –las discotecas lo exigen–. • Puedes ganar: 200 e aprox. en una sola noche.

Enfermedad Genética: Embriofetopatías más comunes


  • Bartolomé Quaranta
  • viernes, 3 de mayo de 2013



En los casos de enfermedades adquiridas por el embrión y/o el feto, es decir en las embriofetopatías, el riesgo de recurrencia es nulo, salvo en determinadas situaciones que conviene analizar aparte.

Existen múltiples agentes y enfermedades maternas que tienen o pueden tener una acción embriofetolesiva reconocida. En estos casos el riesgo de recurrencia se basará en la posibilidad que tenga el teratógeno de seguir presente en futuros embarazos. Esto podría ocurrir en situaciones tales como exposición prenatal a fármacos (anticomiciales, warfarina, talidomida, derivados del retinoico, etc.); enfermedades maternas crónicas (diabetes mellitus, hiperfenillaninemia materna, enfermedad hemolítica Rh, etc); consumo o exposición materna a tóxicos (alcohol, tabaco, heroína, cocaína, tolueno, mercurio, litio, etc.); infecciones maternas (VHB, VHC, VIH, TORCH, varicela, etc.); agresiones maternas por agentes físicos (bridas amnióticas, oligoamnios, radiaciones, hipertermia,etc.).

En la monografía 7 de la serie Grandes Síndromes en Pediatría se analizan de forma pormenorizada las repercusiones que sobre el producto de la concepción tienen los distintos agentes embriofetolesivos reconocidos en la actualidad, lo que nos permitirá precisar el diagnóstico de estas embriofetopatías y distinguirlas de las enfermedades monogénicas, poligénicas y de las cromosomopatías.

Embriofetopatías

En líneas generales debemos recordar, a la hora de asesorar para evitar las embriofetopatías los siguientes puntos: 
    - la administración de fármacos durante el embarazo debe someterse a un estricto control, especialmente durante el primer trimestre de la gestación, y sólo se administrarán cuando los beneficios que se deriven de su utilización superen en gran medida los posibles inconvenientes y riesgos.

    - El paso de antibióticos a través de la placenta no siempre es nocivo y puede ser aprovechado para hacer un tratamiento fetal precoz (sífilis, toxoplasmosis).

    - Los anticominales son teratógenos indiscutibles y pueden dar lugar a defectos congénitos y deficiencia mental. Se deben desaconsejar el ácido valproico las hidantoínas y la asociación de anticomiciales en la gestante. En caso de tener que administrarlos es necesario complementar con ácido fólico.

    - Los fármacos con reconocido efecto teratogénico (talidomida, citostáticos, derivados del ácido retinoico, warfarina, etc.) se deben proscribir de forma absoluta durante la gestación.

    - En las mujeres en edad de concebir con diabetes mellitus o con riesgo de padecerla, debe realizarse un estricto control periconcepcional y sobre todo en las primeras fases de embarazo, del trastorno hidrocarbonado para evitar malformaciones congénitas y para reducir la morbi-mortalidad fetal.

    - En los casos de hiperfenilalaninemia el control de los niveles de fenillanina en sangre con una dieta instaurada meses antes del embarazo permitirá que se eviten las malformaciones y el retraso mental que pueden presentar los recién nacidos que sufrieron durante la gestación un ambiente hiperfenilalaninémico.

    - El alcohol, incluso en pequeñas cantidades, debe ser proscrito durante el embarazo.

    - Los Gobiernos deberían informar en las bebidas alcohólicas que el consumo de las mismas durante el embarazo pueden dar lugar a malformaciones congénitas y deficiencia mental en el producto de la concepción.

    - El tabaquismo materno influye negativamente sobre el crecimiento del feto y ésta información debería incluirse en las cajetillas de tabaco.

    - Las mujeres y madres toxicómanas deben estar informadas no sólo de los daños que las drogas producen en el feto sino del riesgo de transmisión vertical de infecciones tales como: VHB,VHC,VIH,etc.

    - Las infecciones prenatales son una causa importante de mortalidad perinatal y de deficiencia mental en el niño.

    - Las mujeres que antes del embarazo no presentan anticuerpos antitoxoplasma, deben ser controladas serológicamente, cada dos meses, durante la gestación. En caso de seroconversión durante el embarazo se debe instaurar tratamiento con Espiramicina.

    - Las embarazadas sifilíticas deben ser tratadas con Penicilina durante la gestación.

    - Toda mujer debe estar vacunada contra la rubéola para evitar la embriofetopatía rubeólica. Si una mujer adulta no está vacunada, tras asegurarse de que no está embarazada, debe vacunarase y evitar el embrazo en los 2-4 meses que siguen a la vacunación.

    - Todas las mujeres y especialmente las de riesgo, deben ser estudiadas serológicamente para conocer su situación respecto a VHB, VIH, lúes, toxoplasmosis, etc.

    - Los hijos de madres HBs Ag (+) deben recibir al nacimiento una primera dosis de inmunoglobulina específica contra el VHB y la primera dosis de vacuna anti-VHB, que se repetirá al mes y a los seis meses.

    - En las mujeres VIH (+) se debe desaconsejar el embarazo ya que la transmisión vertical se produce en el 15-25% de los casos . A estas mujeres, en caso de quedar embarazadas, se debe ofertar un control riguroso de su situación que incluye un tratamiento antiretroviral eficaz para mantener cargas virales indetectables y otras medidas (cesárea, etc.) encaminadas a disminuir las tasas de transmisión vertical. En los países desarrollados los hijos de madres VIH (+) o enfermas de SIDA deben recibir lactancia artificial.

    - En las mujeres las exploraciones radiológicas se deben realizar durante el período menstrual o inmediatamente después, siempre antes de la ovulación para evitar que se hagan durante los primeros estadios de la gestación.

    - la hipertermia en la embarazada debe ser evitada o tratada con antitérmicos, especialmente en el primer trimestre.

    - Los dispositivos intrauterinos pueden originar disrupciones, deformaciones, embarazos ectópicos y patologías placentarias por lo que deben ser tomados en consideración como agentes embriofetolesivos.
La consideración de los puntos previamente señalados debe ser tomada en cuenta a fin de evitar embriofetopatías por factores exógenos que en determinadas ocasiones pueden dar lugar a un riesgo de recurrencia, en el caso de que el factor implicado esté presente en sucesivos embarazos.


Consecuencias de quedarse sin trabajo


  • Bartolomé Quaranta
  • martes, 30 de abril de 2013


El estado en el que se ve un parado es el de la melancolía, la desesperación, la indefensión. Incluso suele añadirse aprietos económicos, por lo que algunos países ofrecen facilidades como Infonavit en México. Son emociones muy difíciles, con fases de estrés más agudos que el que sufren los trabajadores, avisan los psicólogos.


Problemas economicosUn estudio de psicología profundiza para ayudar a comprender mejor la dolencia asociada al paro laboral, que supone gran intranquilidad y zozobra. Los cursos de educación se pueden convertir, en efecto, una vía para mantenerse ocupado y hay quien se apunta a lo que sea. Pero el paro laboral implica un desgaste general, añade. No obstante, con relación al desempleo no todo el mundo reacciona igual, varia en función de su manera de ser. También se debe comentar los problemas financieros y la pérdida del piso o casa donde vive.



Los hay que lo sufren más y son los altamente emocionables, es decir, los que tienen mayor temerosidad y con propensión a la depresión o a estancarse en lo negativo y no superarlo.

En relación a su pericia profesional, el especialista detalla la consecución de etapas que padece el desocupado, que no es capaz pagar una vivienda. En todo caso, el desorden de ansiedad y depresión es la consecución ante un peligro real, la zozobra generalizada de no poder pagar la hipoteca permanece desde el momento de levantarse y se traduce en juicios obsesivos, aparecen en la cabeza y fomentan más ese caldo de cultivo de no conocer en qué lugar buscar trabajo... y no ver una alternativa viable. A continuación, si esa sensación no se resuelve, debido a que no hay trabajo real, se salta a la depresión. Es un proceso de indefensión comprensible, los razonamientos son los de no alcanzar a poder ni comer ni costear el crédito de la vivienda.


Estoy Gorda: Quiero Bajar de Peso y Adelgazar (Experiencias)


  • Bartolomé Quaranta
  • miércoles, 10 de abril de 2013



Según un estudio de la Sociedad Española de Medicina y Cirugía Cosmética, a las chicas nos agobia, sobre todo, tener mucha tripa, cintura ancha y mucho culo. Sin duda, el espejo puede convertirse en nuestro peor enemigo; por eso, en TipVida.com queremos que descubras cómo superar los complejos a través de los testimonios de cuatro lectoras. Toma nota...


Nombre: Ariana Gallego. Edad: 19 años. Complejo: Gordita. ÍNDICE DE SUPERACIÓN: 90%.

Con 11 años empecé a engordar bastante. Los primeros en darse cuenta fueron los chicos de mi clase, que me hicieron sentir mal. Sobre todo, cuando estaba en gimnasia y algún gracioso me decía: “¡Que te pesa el culo!”. Pasaban los años y me di cuenta de que no había ropa ropa moderna para mí; si estás gordita te tienes que vestir como una abuela. Pero donde peor lo pasaba era en la discoteca porque ahí sólo juzgan tu imagen.

\"Adelgacé 20 kilos, pero me afectó mucho\"

A los 17 años decidí hacer una dieta bajo control médico, y adelgacé 20 kilos. Pero me afectó muchísimo: estaba muy triste y a la mínima cosa que me decían, me ponía a llorar. Al final dejé la dieta y, claro, volví a engordar. Pero hubo dos acontecimientos que cambiaron mi vida: conocer a Mikel \"yo tenía 18 años y no me podía creer que él se fijara en mí\", con el que ya llevo tres años, y la apertura de una tienda de tallas grandes en mi barrio. La dependienta me propuso inscribirme en un concurso de modelos de tallas grandes \"el I Certamen de Chica Kanak\". Lo hice y... ¡gané el primer premio! Me dieron 3.000 d en ropa y la oportunidad de desfilar en pasarela. Ahora soy feliz con mis kilos y si alguna chica se siente mal por este motivo, mi consejo es que comparta su problema con alguien, que se arregle y... ¡salga de marcha!




NOMBRE: Virginia Niemann. EDAD: 16 años. Complejo: Súper delgada. Índice DE SUPERACIÓN: 70%.

Desde pequeña siempre he oído la misma frase: "Esta niña está muy delgada". De hecho, me preguntaban: "¿Es que no comes nada?". Pero ¡no era cierto!, porque comía como una lima. Simplemente, estaba súper delgada porque mi constitución era así. Cuando cumplí los 13 años todos, incluida mi madre, me decían que tenía que comer más porque podía caer enferma. Eso llegó a obsesionarme tanto que me lo terminé creyendo. 

"Los chicos de mi clase fueron muy crueles"
En general la gente era muy cruel pero, sobre todo, lo fueron los chicos de mi clase y sus comentarios despectivos: que si estaba como una pared, que era como una tabla de surf y que se me podía colgar como un póster. En esta etapa estaba tan mal que llegué a ponerme calcetines en el pecho, y en invierno, llevaba tres jerséis juntos. Para colmo, un día que fui a comprar ropa la dependienta me dijo: "Tienes que comer más, porque no tengo tallas para ti". Hasta una persona que no me conocía me dijo lo delgada que estaba. Pero el año pasado, todo cambió. Me di cuenta de que ya no merecía la pena sufrir. Estaba harta de que me dijeran lo mismo y pensé: ya no les voy a escuchar más. Poco a poco, fui superando mi complejo y ahora me siento mejor. Sé que estoy delgada pero también sé que no estoy enferma. Si tuviera que dar un consejo a una chica que esté pasando por este calvario le diría: ¡no hagas caso de lo que te digan y ten personalidad porque tú eres lo más importante! 

Viajes con Bebes destinos: Cómo viajar con un bebe?


  • Bartolomé Quaranta
  • sábado, 6 de abril de 2013


Un niño pequeño no tiene por qué ser una limitación para viajar. Con cuidados especiales, precaución y organización, las primeras vacaciones con el bebé pueden ser las más divertidas.


El equipaje
Para que no tengas que correr en el último momento, prepara el equipaje con tiempo.
Las cosas imprescindibles son:
  • calienta biberones
  • termo
  • cuna de viaje
  • sábanas y una manta pequeña
  • trona para acoplar a la mesa
  • gorra o gorro
  • varios chupetes
  • alguno de sus juguetes preferidos
  • para el aseo: toalla de baño, esponja y jabón, peine, cepillo y colonia; crema hidratante; crema protectora para el sol; pañales; toallitas húmedas.
  • las vitaminas que esté tomando el bebé en ese momento.
Si vais a hacer el viaje en coche, conviene que tengáis a mano uno o dos biberones de agua o zumo; baberos y alguna cuchara; un cambiador con algunos pañales y toallitas húmedas además de una bolsa para arrojar los pañales usados; un gorrito y una chaqueta para el frío; algún juguete pequeño (un mordedor, un peluche, un cuento...) y, si es algo mayorcito, cintas con canciones infantiles.


Un truco:
Mete en la maleta un conjunto para cada día. Te ahorrarás en lavados y la ropa del bebé, aunque sea mucha, no ocupa demasiado sitio.

 El botiquín
Es imprescindible que te traslades con un "equipo médico" por si surge algún contratiempo:
  • cartilla de la seguridad social o de seguro médico privado
  • cartilla de vacunaciones actualizada
  • la dirección del centro de salud o pediatra más cercano al lugar y el teléfono del pediatra del bebé.
  • Gasas estériles, algodón, esparadrapo y tiritas
  • Alcohol, agua oxigenada
  • Termómetro, pinzas y tijeras
  • Calmante y antipirético - Pomada para aliviar las picaduras de insectos y las quemaduras del sol
 Si viajas en coche
Será necesario que pares cada dos horas. Aunque el bebé vaya dormido, le vendrá bien que le sujetes un ratito en brazos y, si es más mayor, que corra y se distraiga. El viaje seguramente les resultará pesado. Procura hacer los trayectos más largos en las horas en que coincidan con sus siestas: por la mañana muy temprano, después de comer o incluso por la noche.
Puedes utilizar trucos para que no se aburra cuando esté despierto:
  • cuelga algunos móviles en el asiento delantero para que juegue con ellos
  • dale algún juguete nuevo; mientras dure la novedad irá tranquilo
  • canta con él, cuéntale cuentos, juega a ver cosas por la ventanilla ("a ver quien ve antes un coche rojo" o una vaca, o un avión...)
  • si no se marea, ofrécele algún cuento para que lo vea
 La seguridad en el coche
Los accidentes de tráfico son la causa más frecuente de mortalidad en los niños. Si se usaran convenientemente los sistemas de seguridad diseñados para los niños se evitarían el 75 por ciento de los daños graves.
Hay determinadas situaciones que debes evitar:
  • no dejes que el niño se mueva libremente por los asientos traseros del coche, ni siquiera en trayectos cortos. - el niño nunca debe viaje de pie
  • los bebés no deben ir nunca en brazos: a 60 km/h un frenazo o un choque hace que un niño de tres años (18 kilos aproximadamente) pese más de una tonelada, un peso que nadie podría sujetar
  • no utilices el mismo cinturón para sujetar a dos niños o a un niño y a un adulto
  • no viajes sin activar los cierres de seguridad
  • situar paquetes u objetos pesados en la bandeja trasera del coche; al frenar podrían caerse y dañar a los niños
 Las sillas homologadas

(Fuente: Dirección General de Tráfico)
La manera más segura de viajar es utilizar las sillas homologadas para los diferentes grupos de edad. A continuación, te decimos todos los sistemas disponibles. Existen cinco grupos de sillas en función de la edad y, sobre todo, del peso del bebé.

 Si viajas en avión

Aunque el trayecto sea corto, debes llevar a mano lo imprescindible para cambiarle, darle de comer o de beber. Si está acatarrado, no olvides el fisiológico para despejarle la nariz y si padece otitis, comenta al pediatra tu intención de viajar en avión.

Algunos compañías tienen aviones con asientos preparados para llevar capazos, y casi todas disponen de juegos e instrumentos especiales para los niños.

 Si viajas en tren
Es un medio muy cómodo para viajar con niños. Puedes utilizar un coche-cama y viajar de noche con el bebé durmiendo tranquilamente. Si el niño es mayor, disfrutará muchísimo con esta aventura.

 ¿Dónde dormimos?
Mientras que los niños sean pequeños, resulta más cómodo ir a apartamentos o casas alquiladas que a un hotel. Las habitaciones suelen ser más incómodas si ha de compartirlas toda la familia.

Una buena opción son las casa rurales y, si el niño es mayor de 2 años, unos días en un camping suele divertirles muchísimo.
Algunas cadenas hoteleras están comenzando a desarrollar ofertas de turismo para familias con bebes y pequeños. Ofrecen servicios de guardería o canguros y piensan en los más pequeños al diseñar sus instalaciones.

¿Cómo ven los bebés? Visión, Colores, Recién Nacidos


  • Bartolomé Quaranta
  • domingo, 31 de marzo de 2013


La visión, a pesar de ser uno de los mecanismos más complejos del organismo, se desarrolla perfectamente durante el primer año de vida. Estos meses son cruciales para detectar precozmente posibles problemas.




Aunque el recién nacido tiene una percepción visual bastante reducida, esto no le impide mantener una estrecha relación con el mundo que le rodea, especialmente con su madre o las personas que se ocupan de él. Pero en muy pocos meses será capaz de ver con claridad. La agudeza visual de un recién nacido es 60 veces más débil que la de un adulto, en cambio, a los seis meses ya ha adquirido la cuarta parte de la que tendrá cuando crezca. La rapidez con la que se perfecciona este sentido es sorprendente.

¿Ven algo antes de nacer?

Los avances en las técnicas ecográficas han permitido comprobar que el feto tiene cierta sensibilidad visual dentro del útero. Es capaz de percibir un foco potente de luz del exterior. Se ha comprobado que si acerca una luz intensa al vientre de la madre, el bebé se da la vuelta, posiblemente molesto por semejante intromisión en su intimidad.


¿Cómo ven los bebés los primeros días?

Con muy pocos días de vida es capaz de distinguir las sombras y los contrastes entre los tonos claros y oscuros. También puede ver más o menos con nitidez las siluetas de los objetos que tiene a su alrededor. Muchos experimentos han demostrado que tienen una especial predilección por los rasgos humanos. Además de mirar fijamente a las personas que se acercan a su rostro, muestran gran interés cuando se les acerca dibujos en los que aparece un rostro dibujado con rasgos sencillos, mucho más que si el dibujo representa cualquier otro objeto.


¿Cómo ven los bebés durante el primer mes?

Pasado el primer mes, su retina ya es capaz de distinguir colores vivos o contrastados (negro, rojo y blanco) y seguirá con la mirada los objetos que se sitúen a unos 20 centímetros de su ángulo de visión. Su radio de acción es tan corto (pasa la mayor parte del día tumbado y casi siempre durmiendo, aún no gatea y apenas levanta su cabeza de la cuna) que no necesita ampliar más su campo de visión. Cuando su desarrollo psicomotor le obligue a ver objetos más lejanos, madurará su capacidad visual.

Sin embargo, a las tres semanas es capaz de reconocer el rostro de su madre. Mientras mama o toma el biberón, el 80 por ciento del tiempo madre e hijo se miran. Los expertos han comprobado que este intercambio de miradas es una muestra de afecto tranquilizadora para el bebé. Toda una terapia de cariño visual.


A partir de cuatro meses

Aproximadamente a partir del cuarto mes, el bebé ya quiere manipular objetos. Los toca, mira y remira, se los lleva a la boca y los explora con sus manitas. Además, comienza a ensayar sus primeros desplazamientos: gira la cabeza, medio cuerpo e, incluso, aprende a darse la vuelta. Este aumento en su actividad exige una nueva coordinación entre los ojos que comienzan a realizar movimientos simétricos y simultáneos. Su agudeza visual se parece cada vez más a la de un adulto.


El sexto mes: ya ve casi todo

La evolución de la vista se acelera a partir del sexto mes. El bebé quiere estar sentado, se amplía su campo de acción por lo que su vista se prepara para poder alcanzar con la mirada objetos lejanos.El gateo, además de ser un hito en su desarrollo psicomotor, es muy beneficioso para que su vista se desarrolle y perfeccione.

En su primer cumpleaños, sus facultades visuales se han desarrollado prácticamente por completo. Ya esta preparado para caminar y ver el mundo desde otra perspectiva: casi la misma que la de los adultos.


¿Cuándo distinguen los colores?


Hasta hace poco tiempo se pensaba que los bebés no eran capaces de distinguir los colores y que su visión del mundo era en blanco y negro. Hoy sabemos que esta afirmación no es cierta. Los recién nacidos tienen un número de conos (las células del ojo encargadas de distinguir los colores) muy reducido y eso les hace ver los colores más diluidos que los adultos. Distinguen, sobre todo, los contrastes entre lo claro y lo oscuro y son capaces de identificar un amplio espectro de colores: rojos, verdes, azules y amarillos, especialmente si se trata de tonos vivos.

A partir de los seis meses ya son capaces de distinguir los mismos colores que los adultos.


No te preocupes si...

• Tu bebé no abre los ojos durante los primeros días. Es mejor no forzarle y dejar que los abra cuando quiera ayudándole, en todo caso, con suaves masajes.

• Notas que el pequeño bizquea. Aún no es capaz de fijar su mirada en un punto fijo y mantenerla y si agarra un objeto con sus cortos bracitos necesita converger los dos ojos para verlo bien, con lo parece que bizquea. Este gesto desaparece casi siempre cuando crece.

Sólo es necesario consultar al pediatra o al oftalmólogo infantil cuando no se observe mejoría después de los diez o doce meses. En caso de que se tratara de estrabismo (un problema que afecta a casi un 7 por ciento de los niños) si se detecta a tiempo puede corregirse con un tratamiento adecuado.


• En los ojos del recién nacido observas unas pequeñas manchas rojas alrededor del iris (en “el blanco del ojo”). Se trata de pequeñas hemorragias producidas durante el parto debido a la presión que el pequeño recibe en su cabeza al tener que amoldarse al canal del parto. Es más frecuente que aparezcan en niños grandes, cuando se han presentado de cara, o cuando el parto ha sido más largo de lo habitual. Esas manchitas no afectan a la visión y desaparecerán muy pronto.


Mi bebe tiene cólicos: ¿Qué hago?


  • Bartolomé Quaranta
  • lunes, 25 de marzo de 2013


No parece haber una única causa que explique los cólicos del lactante. La principal parece ser la inmadurez del aparato digestivo del pequeño, aunque también se apuntan como posibles la intolerancia a las proteínas de la leche de vaca, la ingestión de aire durante las tomas, debido generalmente a una mala técnica al amamantar o una mala colocación de la tetina del biberón, e incluso factores ambientales o la actitud con la que los padres afrontan la crianza de su hijo (padres nerviosos, demasiado agobiados).


Ocurren entre los primeros diez o quince días de vida y se prolongan hasta el tercer mes. Sin causa aparente que lo justifique, el bebé comienza a llorar desconsoladamente, flexiona las piernas y su carita se pone roja. Las crisis de llanto se repiten uno y otro día, casi siempre al atardecer.

En cualquier caso, se trata de un trastorno benigno y normal que tiende a desaparecer por sí solo al final del tercer mes.

 ¿Qué pueden hacer los padres? 

Lo primero que hay que hacer es asegurarse de que lo que tiene el bebé son cólicos, y no otra cosa. Para ello es imprescindible la visita al pediatra, quien examinará al pequeño y descartará cualquier otra causa de llanto. Saber que lo que le pasa al niño es algo normal, y no el síntoma de una enfermedad, ayudará a los padres a enfrentar con paciencia y optimismo los cólicos de su hijo.


 Cambios en la dieta

Si sospecha que la causa puede ser una intolerancia a las proteínas de la leche de vaca, el pediatra aconsejará a la madre lactante que retire la leche de su dieta y observe si su hijo mejora. Si el bebé toma biberón, optará por un hidrolizado de proteínas, es decir, una leche especial cuyas proteínas son de más fácil asimilación.
Estas recomendaciones debe hacerlas únicamente el pediatra. No debes preocuparte si, a pesar de los cambios dietéticos, el bebé no mejora. Probablemente, y también afortunadamente, ésa no era la causa de sus cólicos.

 Cómo alimentarle

Una mala técnica a la hora de alimentar al bebé puede hacer que trague demasiado aire y empeorar los cólicos. Es importante, por tanto, asegurarse de que la técnica es la adecuada:

-Alimenta a tu hijo en un lugar tranquilo, y procura estar relajada.
-Obsérvale mientras le das de mamar: su boca debe abarcar el pezón y toda la areola mamaria, no sólo el primero.
- Si le alimentas con biberón, mantenlo en la posición más vertical posible, utiliza una válvula antihipo, y comprueba que el chorro de leche no fluye muy deprisa -se atragantaría- ni tampoco demasiado despacio -se cansaría y tragaría más aire-.
-Para a mitad de la toma e incorpórale para que eructe. Repite esta operación cuando haya terminado.

Tener paciencia

Una vez que el cólico haga acto de presencia, deberás actuar de la siguiente forma:
-Asegúrate de que las causas de su llanto no son el hambre, el frío o el calor, y satisface sus necesidades: dale su toma, cámbiale de pañal, y abrígale o desabrígale.
-Si continúa llorando, has de intentar calmar su llanto. El llanto facilita la entrada de aire en el estómago, facilita la aparición de gases y empeora el cólico.
-Ármate de paciencia y procura mantener la calma. Si no lo haces, difícilmente podrás transmitirle la tranquilidad que necesita.
-Organizaos de la mejor manera posible para evitar el cansancio y las noches en vela atendiendo al bebé. Estableced turnos para atenderle.
Practica los consejos que te ofrecemos a continuación.


 El contacto físico

- Paséale en brazos, acunándole con movimientos rítmicos.
- Si después de permanecer un rato en tus brazos, con la cabecita sobre tu hombro, no se ha calmado, cámbiale de postura. Coloca su espalda contra tu pecho: tal vez le ayude distraerse con lo que ocurre a su alrededor.
- Siéntate en una mecedora con tu hijo en brazos. El movimiento de ésta suele ser eficaz. Pasear con él, de un lado a otro de la habitación, tiene parecidos efectos.
- Si ninguno de tus intentos ha funcionado y empiezas a perder la paciencia, tienes dos opciones: pedirle a tu pareja que te "releve" o dejarle un rato solo en su cuna. Tal vez así consigas que se calme; si al cabo de diez minutos continúa llorando, hay que tomarle de nuevo en brazos y seguir intentándolo.

Los masajes

Parecen ser uno de los métodos más efectivos para aliviar los cólicos del lactante. El contacto físico les proporciona seguridad y placer. Puedes darle a tu hijo masajes de varias maneras:
- Túmbale boca abajo sobre tus rodillas y masajea lentamente su espalda, dándole pequeñas palmadas.
- Acuéstale boca arriba, sobre la cama o sobre sus rodillas, y masajea su abdomen con movimientos suaves y circulares, en el sentido de las agujas del reloj.
- Báñale y después dale el masaje directamente sobre la piel. Cuida que la temperatura de la habitación y la de tus manos sean agradables, y úntate un poco de aceite de almendras antes de empezar. El aceite ayudará a que se deslicen mejor por su piel y le transmitirán calor.
- Prueba a darle masajes en las plantas de los pies. Deberás hacerlo suavemente, pues se trata de una zona muy sensible, durante no más de cinco minutos. Sujétale los pies por el empeine y desliza tu dedo pulgar sobre la planta, desde el talón hacia los deditos.

 La música

- Llévale a un lugar tranquilo y muy silencioso, donde sólo pueda oír tu voz, y háblale bajito o cántale una nana.
- Ponle música: clásica, o cualquier otra, siempre que sea suave.
- Algunos ruidos "rítmicos", como el sonido de la lavadora o el de un ventilador, también le ayudarán a calmarse.

 Las infusiones
- Prueba con la de manzanilla. Aunque los resultados no son espectaculares, en ocasiones proporcionan alivio. No es necesario que la endulces.
- El chupete puede ser muy útil, pues chupar le ayuda a relajarse.

Y un último consejo: no te desanimes ni te sientas culpable si después de haberlo probado todo no has logrado calmarle. Un bebé que padece cólicos suele ser, en la gran mayoría de los casos, inconsolable.

 
Diseño | C. G.